Accidente de camino al trabajo: cómo reclamar que sea contingencia profesional

"Trabajador documentando accidente in itinere para reclamar contingencia profesional"

El trayecto entre tu domicilio y el centro de trabajo se ha convertido en un territorio jurídico complejo donde los derechos laborales pueden quedar en entredicho cuando ocurre un accidente. La diferencia entre que tu accidente sea calificado como contingencia profesional o común no es una mera cuestión administrativa: puede suponer miles de euros de diferencia en prestaciones, distintos tiempos de espera para cobrar, y consecuencias muy diferentes si quedaran secuelas permanentes. Las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social tienen tendencia a calificar estos accidentes como contingencia común para reducir sus costes, pero la ley y la jurisprudencia del Tribunal Supremo establecen criterios claros que debes conocer para defender tus derechos.

El concepto jurídico del accidente in itinere

El artículo 156.2 de la Ley General de la Seguridad Social reconoce como accidente de trabajo aquel que sufre el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo. Esta definición aparentemente sencilla esconde una complejidad interpretativa que ha generado miles de sentencias. No basta con que el accidente ocurra entre tu casa y el trabajo; debe existir un nexo causal directo entre el desplazamiento y la prestación laboral.

El Tribunal Supremo ha establecido cuatro elementos que deben concurrir para que estemos ante un accidente in itinere con todas las garantías. Primero, que el accidente ocurra en el camino de ida o vuelta entre el domicilio y el lugar de trabajo. Segundo, que el desplazamiento tenga como finalidad exclusiva el trabajo, sin desviaciones significativas. Tercero, que ocurra en tiempo inmediato o razonablemente próximo a la hora de entrada o salida. Y cuarto, que el medio de transporte sea el habitual o al menos racional y adecuado.

La interpretación de estos elementos ha ido evolucionando favorablemente para los trabajadores. El concepto de domicilio se ha flexibilizado para incluir no solo la residencia habitual, sino también la residencia de fin de semana, la de vacaciones si es habitual, o incluso el domicilio de familiares donde se pernocta ocasionalmente por razones justificadas. El Tribunal Supremo entiende que la vida moderna requiere esta flexibilidad y que lo relevante es que el punto de partida sea un lugar de residencia real del trabajador, no necesariamente el empadronamiento.

Las interrupciones del nexo causal y sus excepciones

El nexo causal entre trabajo y accidente se rompe cuando realizas actividades personales que desvían o interrumpen el trayecto normal. Pero aquí la jurisprudencia ha introducido matices importantes que debes conocer. No cualquier parada o desvío rompe la protección del accidente in itinere.

Las paradas para realizar gestiones imprescindibles o habituales de la vida cotidiana no rompen el nexo causal si son breves y no suponen una alteración significativa del recorrido. Parar a repostar combustible, comprar el pan si está en el trayecto habitual, dejar a los hijos en el colegio si forma parte de tu rutina diaria, son actividades que los tribunales consideran compatibles con el mantenimiento de la protección. La sentencia del Tribunal Supremo 351/2022 estableció que «las necesidades compatibles con la vida laboral no pueden privar al trabajador de la protección del accidente in itinere».

Sin embargo, los desvíos importantes o las actividades de ocio sí rompen el nexo. Si después del trabajo vas al gimnasio, a tomar unas cañas con compañeros, o a hacer la compra semanal en un centro comercial alejado de tu ruta, y después tienes un accidente camino a casa, ya no será accidente in itinere. El tiempo también es crucial: si sales del trabajo a las cinco de la tarde y tienes el accidente a las nueve de la noche, será muy difícil mantener que existe conexión con el trabajo, salvo que justifiques adecuadamente el retraso.

Las comidas plantean un problema particular. Si comes en casa y vuelves al trabajo, el trayecto está protegido. Si comes en un restaurante cercano al trabajo por no tener tiempo de ir a casa, dependerá de las circunstancias. Los tribunales valoran si es una práctica habitual y necesaria, la distancia entre domicilio y trabajo, y el tiempo disponible para comer. La tendencia jurisprudencial actual es favorable a considerar estos desplazamientos como accidentes in itinere si responden a una necesidad organizativa razonable.

El medio de transporte y su relevancia

Contrariamente a lo que mucha gente cree, no es necesario usar transporte público para que el accidente sea in itinere. Cualquier medio de transporte habitual y racional está protegido: coche particular, moto, bicicleta, patinete eléctrico, o incluso ir andando. Lo relevante es que sea el medio normal que utilizas o, si es excepcional, que esté justificado por las circunstancias.

El Tribunal Supremo ha establecido que el riesgo del medio elegido no excluye la calificación como accidente de trabajo, salvo que sea manifiestamente inadecuado o temerario. Ir en moto no excluye la protección aunque sea estadísticamente más peligroso que el coche. Usar el coche particular cuando hay transporte público tampoco la excluye. Incluso utilizar un medio distinto al habitual está protegido si está justificado: si tu coche está averiado y vas en el de un compañero, o si por una huelga de transporte público usas tu vehículo particular excepcionalmente.

La imprudencia del trabajador no excluye automáticamente el accidente in itinere, salvo que sea temeraria. Un exceso de velocidad moderado, no respetar completamente un stop, o cualquier infracción menor no eliminan la protección. Solo la imprudencia temeraria, aquella que supone un desprecio consciente y manifiesto por la vida propia y ajena, excluye la calificación como accidente de trabajo. Y aun así, los tribunales son restrictivos: conducir ebrio puede excluirla, pero no siempre lo hace si el alcohol no fue la causa determinante del accidente.

La carga de la prueba y cómo documentar tu caso

Cuando la mutua califica tu accidente como contingencia común en lugar de profesional, te corresponde a ti demostrar que sí era in itinere. Esta carga de la prueba puede parecer injusta, pero es la realidad legal. Por eso es fundamental que desde el primer momento documentes todo adecuadamente.

El parte de accidente de la policía o guardia civil es fundamental. Debe constar claramente el lugar, la hora, las circunstancias y, si es posible, que ibas o venías del trabajo. Si no viene la policía, intenta que haya testigos y toma sus datos. Las fotografías del lugar y de los vehículos con metadata de hora y ubicación son muy útiles. Si hay cámaras de tráfico o de establecimientos cercanos, solicita las grabaciones antes de que las borren.

Necesitarás demostrar tu horario laboral ese día. Un certificado de la empresa indicando tu hora de entrada o salida es ideal. Si no lo consigues, los registros de fichaje, emails enviados desde el trabajo, o testimonios de compañeros pueden servir. También debes acreditar que el trayecto era el habitual: Google Maps con tu historial de ubicaciones, tickets de parking habituales, o declaraciones de compañeros que hagan el mismo recorrido pueden ser decisivos.

El parte médico de urgencias debe reflejar que manifestaste que venías del trabajo. Es un detalle que parece menor pero puede ser importante. Si por el estado en que llegas no puedes declarar, que lo haga tu acompañante o en cuanto puedas. La coherencia temporal entre el accidente y tu horario laboral debe quedar clara en toda la documentación médica.

El procedimiento de determinación de contingencia

Cuando la mutua califica tu accidente como contingencia común, tienes derecho a solicitar la determinación de contingencia ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Este procedimiento está regulado en el artículo 6 del Real Decreto 1430/2009 y es tu principal herramienta para revertir una calificación incorrecta.

La solicitud debe presentarse en cualquier oficina del INSS, preferiblemente con un escrito detallado explicando por qué consideras que es accidente de trabajo. Adjunta todas las pruebas que tengas. El INSS tiene 15 días hábiles para resolver, aunque en la práctica suelen tardar más. Durante este tiempo sigues cobrando la prestación por contingencia común, que es inferior a la profesional.

Si el INSS confirma que es contingencia común, puedes reclamar ante el Juzgado de lo Social. Tienes 20 días hábiles desde la notificación para presentar la demanda. Aquí es muy recomendable contar con abogado especializado porque el procedimiento judicial requiere conocimientos técnicos específicos y la correcta articulación de la prueba es fundamental.

El juicio por determinación de contingencia suele ser rápido, pero mientras se resuelve sigues en situación de contingencia común. Si ganas, tendrás derecho al diferencial de prestaciones desde el primer día, más los intereses legales. La mutua deberá asumir el pago de todas las prestaciones y la asistencia sanitaria.

Las diferencias económicas entre contingencia común y profesional

La diferencia económica es sustancial y justifica plenamente luchar por el reconocimiento correcto. En contingencia profesional cobras desde el día siguiente al accidente el 75% de tu base reguladora. En contingencia común, los tres primeros días no cobras nada (salvo que tu convenio colectivo lo mejore), del cuarto al vigésimo día cobras el 60%, y solo a partir del día 21 llegas al 75%.

Pero la base reguladora también es diferente. Para contingencia profesional se incluyen todos los conceptos salariales del mes anterior, incluidas horas extras. Para contingencia común se excluyen conceptos variables en el cálculo, lo que puede reducir significativamente la base. Si cobras comisiones, pluses de productividad o realizas horas extras habitualmente, la diferencia puede ser muy importante.

Si el accidente deja secuelas, las diferencias son aún mayores. Como explicamos en nuestro artículo sobre diferencias entre incapacidad temporal y permanente, la base reguladora para calcular una eventual pensión por incapacidad permanente derivada de accidente de trabajo es más favorable. Además, existen indemnizaciones adicionales por baremo si hay lesiones permanentes no invalidantes, que solo se aplican en accidente de trabajo.

La asistencia sanitaria también difiere. En contingencia profesional tienes derecho a toda la asistencia sanitaria necesaria, incluidos tratamientos no cubiertos por la Seguridad Social si son necesarios para tu recuperación. La mutua debe proporcionarte la mejor asistencia posible para lograr tu pronta recuperación e incorporación al trabajo. En contingencia común, te limitas a la cartera de servicios del sistema público.

Casos particulares que generan dudas

El teletrabajo ha introducido nuevas complejidades. Si trabajas desde casa y tienes un accidente al ir a la oficina en un día puntual, ¿es in itinere? Los tribunales están empezando a pronunciarse favorablemente si el desplazamiento estaba justificado por necesidades laborales, aunque no sea tu patrón habitual. Lo mismo ocurre con los desplazamientos durante la jornada para reuniones o gestiones laborales: son accidente de trabajo en misión, no in itinere, con protección aún mayor.

Los trabajadores con varios empleos presentan situaciones complejas. Si tienes dos trabajos y sufres un accidente entre uno y otro, la jurisprudencia actual tiende a considerarlo in itinere respecto al trabajo al que te dirigías. Si el accidente es yendo de casa al primer trabajo o del último a casa, no hay problema. La dificultad surge en los trayectos intermedios, donde cada caso debe analizarse individualmente.

Los desplazamientos en el extranjero por trabajo también generan dudas. Si tu empresa te envía a trabajar temporalmente a otra ciudad o país y tienes un accidente en los desplazamientos locales allí, la tendencia es considerarlos accidente in itinere si guardan la misma relación con el trabajo que tendrían en tu lugar habitual. El concepto de domicilio se adapta al alojamiento temporal.

Los trabajadores del sector del transporte tienen una problemática específica. Los conductores profesionales, repartidores o comerciales que se desplazan constantemente plantean la dificultad de distinguir entre accidente in itinere y accidente en misión. La jurisprudencia tiende a una interpretación amplia favorable al trabajador: si el desplazamiento tiene cualquier componente laboral, se considera accidente en misión con protección plena.

Errores comunes que debes evitar

El error más grave es no comunicar inmediatamente a tu empresa que has tenido un accidente yendo o viniendo del trabajo. Aunque la empresa no tenga obligación de hacer el parte si ocurrió fuera del centro de trabajo, tu comunicación inmediata es fundamental para la posterior reclamación. Envía un email o WhatsApp en cuanto puedas, indicando claramente las circunstancias.

Otro error frecuente es aceptar sin más la calificación de la mutua. Muchos trabajadores no conocen su derecho a reclamar y asumen que si la mutua dice que es contingencia común, así debe ser. La mutua tiene un conflicto de intereses evidente: calificar como común le ahorra costes. No es una decisión neutral y puedes y debes cuestionarla si no estás de acuerdo.

No guardar pruebas es otro error crítico. Los tickets de parking, gasolina, o transporte público del día del accidente pueden ser decisivos. El historial de ubicaciones de tu móvil puede demostrar tu ruta habitual. Los mensajes con compañeros sobre el horario de ese día pueden acreditar por qué saliste antes o después. Todo suma y lo que parece irrelevante puede ser decisivo en un juicio.

Dilatar la reclamación es problemático. Los plazos son cortos y preclusivos. Si dejas pasar el plazo para reclamar ante el INSS o para demandar judicialmente, habrás perdido tu derecho. Además, cuanto más tiempo pase, más difícil será conseguir pruebas: las grabaciones se borran, los testigos olvidan, los documentos se pierden.

La importancia del asesoramiento especializado

La determinación de contingencia es una materia técnica donde confluyen derecho laboral, de Seguridad Social y procesal. Un pequeño error formal puede echar por tierra una reclamación con fundamento. Por eso es fundamental contar con asesoramiento especializado desde el primer momento.

Un abogado especialista puede evaluar si tu caso tiene posibilidades reales de éxito, evitándote procedimientos inútiles si claramente no es accidente in itinere. Pero también puede identificar argumentos que tú no habrías considerado: jurisprudencia favorable reciente, interpretaciones extensivas, precedentes similares.

El coste del abogado se compensa con creces si consigues el reconocimiento. No solo cobrarás más prestación durante la baja, sino que si quedan secuelas, la diferencia en la indemnización o pensión puede ser de decenas de miles de euros. Además, si ganas el juicio, puedes reclamar las costas incluidos los honorarios de abogado, aunque con los límites legales establecidos.

Conclusión

La calificación de tu accidente como contingencia profesional o común no es una cuestión menor ni técnica. Es una decisión que afecta directamente a tu economía, tu salud y tu futuro laboral. Las mutuas tienen incentivos para calificar como común, pero la ley te protege si el accidente ocurrió yendo o viniendo del trabajo.

No te resignes a una calificación incorrecta. Conoce tus derechos, documenta todo desde el primer momento, y reclama si no estás de acuerdo. El procedimiento puede parecer complejo, pero existe precisamente para proteger a trabajadores como tú frente a decisiones incorrectas o interesadas.

En Q Abogados llevamos años ayudando a trabajadores a conseguir el reconocimiento correcto de sus accidentes in itinere. Sabemos los argumentos que funcionan, conocemos la jurisprudencia más reciente, y entendemos la importancia económica y personal que tiene para ti. No dejes que una calificación incorrecta te prive de los derechos que la ley te reconoce. La diferencia entre contingencia común y profesional puede ser la diferencia entre una recuperación digna y pasar apuros económicos mientras te recuperas de tu accidente.

Paula Cristina Mirete Piñol | Q Abogados
Abogada especialista en Seguridad Social

Artículos relacionados

Si este artículo te ha resultado útil, te recomendamos consultar otros contenidos de nuestro blog que pueden ayudarte a entender mejor tus derechos laborales y de Seguridad Social:

Diferencias entre incapacidad temporal y permanente: claves y derechos del trabajador – Conoce en profundidad qué ocurre cuando tu situación médica se prolonga más allá del accidente inicial y cómo pueden evolucionar las prestaciones de la Seguridad Social.

Medidas de protección para víctimas de violencia de género: guía legal actualizada – Si además de problemas laborales enfrentas una situación de violencia de género, es fundamental conocer todos los recursos legales disponibles para tu protección integral.

Responsabilidad civil por daños: cuándo reclamar indemnización – Descubre cómo reclamar indemnizaciones adicionales si tu accidente fue causado por la negligencia de un tercero, complementando las prestaciones de Seguridad Social con compensaciones civiles.¿Necesitas asesoramiento personalizado sobre tu caso? En Q Abogados estamos especializados en accidentes laborales y reclamaciones de contingencia profesional. Contacta con nosotros para una primera consulta sin compromiso.

Scroll al inicio